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¿Quiénes Somos?

El anuncio del evangelio

La Pastoral Penitenciaria es una parte de la Iglesia y tiene por misión anunciar la buena noticia del evangelio en el mundo de las personas relacionadas con la privación de libertad.

Toda persona tiene derecho a que llegue hasta él el mensaje liberador del evangelio de Jesucristo y el anuncio del perdón de Dios, que tanto puede significar para recuperar la conciencia de la dignidad personal e iniciar un proceso de conversión. Por eso, es objetivo esencial de la Pastoral Penitenciaria promover la atención y el cuidado de la fe de quienes se sienten cristianos, de estar cerca y anunciar el evangelio a aquellos que buscan un sentido y una esperanza nueva en sus vidas.

 

Evitar la marginación y exclusión social

La privación de libertad no ha de llevar consigo la condena del preso a la soledad y marginación. Uno de los sufrimientos más graves y que más pueden dañar al preso es la experiencia de abandono, sobre todo cuando sus propios familiares, amigos y conocidos lo ignoran.

Por ello, la Pastoral Penitenciaria intenta evitar la marginación social promoviendo el contacto y la comunicación con el exterior, buscando que familiares y amigos se relacionen con ellos (visitas, correspondencia epistolar, etc.) y suscitando la preocupación y cercanía de la comunidad cristiana. Ningún preso ha de quedar olvidado, sin que nadie se interese por él aunque se trate de extranjeros o de alejados de sus familias.

 

Reeducación personal

Como toda persona, el preso no es solo víctima de factores externos que han condicionado su trayectoria vital sino, al mismo tiempo, esclavo y responsable de su propio desorden interior, de su conducta equivocada…

La pastoral penitenciaria queremos ayudar al preso a encontrarse consigo mismo con más hondura y verdad, sin destruirse ni despreciarse a sí mismo; queremos favorecer un proceso de renovación personal de autoestima y de recuperación del sentido de la vida, de maduración de su capacidad para la convivencia en medio de la sociedad.

Pastoral Penitenciaria procura colaborar con otras instancias y servicios en tareas reeducadoras de los presos.

 

Reinserción y asistencia post-carcel

La atención no termina en la prisión. La Pastoral Penitenciaria intenta facilitar la reinserción, poniendo a su servicio una casa de acogida en la que poder disfrutar de los permisos que el centro le conceda; y, al salir en libertad, si lo necesita, orientarlo hacia recursos institucionales a los que poder acudir.

Este servicio, pastoral penitenciaria lo realiza en colaboración y coordinación con Cáritas Diocesana.